domingo, 13 de mayo de 2012

Elecciones en Grécia












Los trabajadores y el pueblo votaron contra el hambre y la miseria

del “Memorándum” y los paquetes impuestos por la Unión Europea 

¡Movilización de masas para impedir la burla de la

voluntad popular e imponer el no pago de la deuda
y la ruptura con los esclavistas del euro y la UE!



Las elecciones parlamentarias del domingo pasado han tenido una justificada resonancia europea y mundial. Esos mismos días, hubo distintas votaciones en diversos países de Europa, como Francia, el Reino Unido, Italia, etc.
La misma prensa capitalista, al servicio incondicional de los buitres de Berlín y Bruselas, reconocido que esas votaciones se transformaron, de una u otra manera, en un referéndum contra las políticas de ajuste y austeridad. Expresaron un claro rechazo a la liquidación total de las conquistas históricas de los trabajadores, la juventud y las masas del continente, sacrificadas en aras de salvar al gran capital europeo, y especial a los bandidos de las finanzas, de una crisis histórica de los que ellos son únicos responsables.
Pero entre las distintas elecciones, la de Grecia se coloca en un nivel cualitativamente superior. Aquí no sólo se verificó ese rechazo. Lo más importante es que en Grecia se expresó mediante laruptura del bipartidismo, con el hundimiento de los dos grandes partidos tradicionales –Nueva Democracia (conservador) y Pasok (social-liberales)– y el vuelco de gran parte de los votos a los partidos, principalmente de izquierda, que rechazaron de una u otra manera el Memorándum y los paquetes de la UE. [►►► ver resultados]
Después del virtual derrumbe de Papandreu y el Pasok tras la grandes movilizaciones de octubre del año pasado, la UE en noviembre impuso un gobierno “técnico” encabezado por el banquero Lucas Papademos, sostenido por una coalición de Nueva Democracia, el Pasok y la extrema derecha de Laos. ¡Esos tres partidos que formaron gobierno con Papademos, se han derrumbado en la votación del domingo 6!
Este es un hecho políticamente trascendental, que sitúa a Grecia en un escalón superior de radicalización en relación al resto de Europa. En Francia o Gran Bretaña, para expresar el repudio a la austeridad y los ajustes, la mayoría siguió votando al otro polo de la trampa bipartidista: a Hollande y al PS, y al laborismo, respectivamente. ¡Pero ni el PS francés ni el Labour Party británico son una alternativa real de ruptura con esas políticas! La demagogia del “crecimiento”, capitalizada por Hollande y que se ha puesto de moda en las últimas semanas atizada por el recrudecimiento de la crisis europea, no implica ningún giro radical, ni siquiera en términos capitalistas.
En Grecia, por el contrario, se hundieron en las elecciones ambos polos históricos del engañoso carrousel bipartidista –el Pasok y Nueva Democracia– y su socio menor, la extrema derecha de Laos.
Pero el voto popular no sólo hirió gravemente este fraudulento mecanismo de dominio político de la burguesía: la alternancia entre partidos que en el fondo tienen le mismo programa. También indicó un salto adelante del estado de ánimo de las masas en dirección a la ruptura con la eurozona e incluso con la misma Unión Europea. Es el otro aspecto fundamental de las elecciones del domingo. Y esto es doblemente importante, porque los sentimientos anti euro y anti UE se expresaron tanto en la abstención (que llegó a un histórico 38%), como en el repudio a los partidos que integraron los gobiernos sometidos a los dictados de la Unión Europea.
Este sentimiento contra el euro y la Unión Europea, que hoy tiende hacia la ruptura, no existía inicialmente. En los primeros tiempos, sobrevivían las ilusiones. La dura realidad de la miseria y los ajustes impuestos desde Berlín y Bruselas fue poniendo las cosa en claro. Pero lo decisivo en este giro en la conciencia de las masas, fueron las inmensas movilizaciones de febrero pasado. Las grandes huelgas y manifestaciones marcaron un antes y un después. Y en Grecia, a diferencia de lo ocurrido en las elecciones francesas, el sentimiento popular anti euro y anti UE, no fue capitalizado principalmente por la extrema derecha, como lamentablemente ocurrió en Francia.
En necesaria una movilización de masas obrera, juvenil y popular que saque a Grecia del impasse político
Al mismo tiempo, hay que señalar que las elecciones han llevado a un impasse político. Sus resultados –tanto la gran abstención como los votos positivos– expresan el repudio al sometimiento a la UE y el Memorándum del hambre, el desempleo y la miseria.
Sin embargo, las tramoyas político-parlamentarias dejan todo el aire. ¡Nadie parece tener, hasta ahora, mayoría para formar gobierno! Ni siquiera con la estafa constitucional que regala 50 bancas extras a Nueva Democracia, se ha podido constituirse un nuevo gobierno que siga aplicando los ajustes de la UE! Por otra parte, un gobierno semejante, aunque consiguiese formalmente los votos paralamentarios, no tendría legitimidad alguna.
Lo grave es que tampoco aparece una salida parlamentaria hacia la izquierdaAlexis Tsipras, el líder de Syriza (Coalición de la Izquierda Radical), que es la “triunfadora moral” de las elecciones, se ha puesto en campaña, por arriba, para formar un gobierno en base a un programa de 5 puntos, el primero de ellos, declarar nulo el Memorándum impuesto por la UE.
Pero la “lucha” de Tsipras para formar gobierno, se limita a reuniones por arriba con los otros líderes parlamentarios. Es muy difícil que, “en frío”, los números den para formar un gobierno “de izquierda”, más aun con el rechazo del KKE, el Partido Comunista, que practica una política ultrasectaria.
En esta situación, si no se logra formar gobierno, se llamaría a nuevas elecciones. Opinamos que esto sería muy negativo: la convocatoria a nuevas elecciones da una oportunidad a la derecha, a la Unión Europea y a la burguesía griega en sintonía con ella, de preparar un contraataque.
El gran problema es que Syriza, como también la Izquierda Democrática se mueven exclusivamente dentro del inmundo pantano parlamentario. Y a su vez, el KKE, practica en el siglo XXI el sectarismo stalinista del “tercer período”.[[1]] Así, se desentiende de la cuestión, so pretexto de que Syriza no está por la ruptura con la eurozona.
Efectivamente, Syriza e Izquierda Democrática no quieren llegar hasta la ruptura con la eurozona ni menos aun con la Unión Europea. Son formaciones políticas similares al Front de Gauche de Mélenchon en Francia o Die Linke de Lafontaine-Gysi en Alemania: no sólo están encuadradas en “reformar” la UE, sino que son orgánicamente alérgicas a la movilización de masas, y a cualquier cosa que no sean las elecciones y la charca parlamentara.
¡Pero la única manera de quebrar el fraudulento impasse post-electoral no son las reuniones en ese pantano, sino la movilización! ¡Que las masas que votaron de una u otra forma contra el Memo y los paquetes de la UE, salgan a la calle para imponer lo que expresaron con ese voto!
Es probable que Tsipras y Syryza especulen que una nueva elección les daría más votos y bancas. Pero como sucede muchas veces, las especulaciones electoralistas de este tipo de corrientes políticas suelen ser un tiro por la culata[2].
En este contexto, otro factor negativo es la actitud de las burocracias de las centrales griegas –GSEE, Adedy y la Federación de Maestros–. Tsipras los invitó a reunirse para discutir sus propuestas. La respuesta de los burócratas fue que los sindicatos “no tienen un rol constitucional en la formación del gobierno”.[[3]] ¡Así “se lavan las manos” estos traidores. ¡Como si los trabajadores no sufrieran las medidas de hambre y despidos tomadas por los gobiernos!
Es que los burócratas traidores de la GSEE, Adedy y Cía. son mayoritariamente afines al Pasok o a Nueva Democracia. Siempre hicieron todo lo posible para frenar, impidiendo que Grecia llegase a una huelga general indefinida, cuando en más de una ocasión hubo condiciones de sobra. Pero, al mismo tiempo, ha sido notable en los últimos meses el crecimiento en el movimiento obrero y sindical de comités de acción, comités de huelga y otros organismos, que conducen luchas que pasan por encima de las direcciones burocráticas.
Creemos que los activistas sindicales y juveniles independientes de estas burocracias deben ponerse al frente de impulsar una amplia movilización de masas para imponer la voluntad popular expresada el 6 de mayo: ¡Basta de ajuste! ¡Abajo el Memorándum y todas las medidas dictadas por la troika! ¡La movilización de los millones que votaron contra el Memo y los paquetes, puede romper este impasse político!
¡Aceptar tranquilamente el entierro de estas elecciones, es dar una nueva oportunidad a los enemigos de los trabajadores y el pueblo griego!
Junto con lo anterior, es fundamental avanzar en medio de esta crisis política con la tarea estratégica más de fondo que está planteada: alentar todas las formas de organización independiente, los comités de huelgas, las coordinaciones de lucha que se están poniendo en marcha, las experiencias de ocupaciones de lugares de trabajo, y tratar de que las mismas se vayan centralizando regional y nacionalmente, trabajando por una perspectiva de poder de los explotados y oprimidos, de la clase trabajadora. 
Resultados de las elecciones
Abstención.... 38% (record histórico)
Partidos que lograron diputados
%
Bancas
Nueva Democracia (conservadores) (*)
18,88%
108
Syriza, Coalición de la Izquierda Radical
16,76%
52
Pasok (social-liberales)
13,20%
41
Griegos Independentes (centro derecha)
10,60%
33
KKE, Partido Comunista Heleno
8,47%
26
Amanecer Dorado (extrema derecha)
6,97%
21
Izquierda Democrática
6,10%
19
 Total
 80,98%
 300
* Según la antidemocrática legislación electoral, a Nueva Democracia se le regalan 50 bancas por ser la primera minoría, y a los partidos que no tuvieron más del 3% no se les da diputados. Así, las bancas se han repartido para sólo el 80% de los votos positivos, y en una elección donde el 38% se abstuvo!!

Partidos sin representación parlamentaria
Ecologistas verdes
2,93%

Alianza Democrática
2,56%

Drasi
1,80%

Antarsya - Frente de la Izquierda Anticapitalista
1,20%



Notas:
[1].– “Tercer período”: línea ultra sectaria de los partidos comunistas, dictada por Stalin entre 1928 y 1933. Durante el “tercer período”, los partidos comunistas se oponían a toda forma de unidad de acción y de frente único. Esta política, aplicada en Alemania hacia la socialdemocracia y otras corrientes del movimiento obrero, facilitó el triunfo de Hitler en 1933.
[2].– Ir mansamente hacia nuevas elecciones es un crimen, incluso en el terreno puramente “democrático”. A Syriza parece no ocurrírsele convocar a una amplia movilización de masas para imponer lo que dice en su programa: el rechazo al Memorando. Pero tampoco contrapone a la salida conservadora de llamar a nuevas elecciones, la propuesta de una Asamblea Constituyente revolucionaria, que en base al rechazo del Memorándum y del sometimiento a la UE, y al actual régimen, discuta el futuro de Grecia. La tarea más inmediata es la de movilizar. Pero si esto no se logra, la consigna de Constituyente es una de las alternativas frente a la convocatoria a nuevas elecciones.  
[3].– Makis Papasimakópoulos, “Elections 2012: Live news blog”, Athen News, May 9 2012.

jueves, 10 de mayo de 2012

Hace falta una huelga general indefinida con paralización de actividades en todos los sectores
















“Si no les conviene las ocho horas de trabajo, tienen derecho a buscarse otro trabajo” (Evo Morales)
Desde hace más de un mes que se vienen dando conflictos en nuestro país. Por un lado, el sector de la salud ha salido a una lucha en contra del escandaloso aumento de horas de trabajo decretado por el gobierno. Por el otro, el conflicto que se viene repitiendo a comienzos de todos los años, que el gobierno no quiere aumentar sustancialmente los salarios. Cada 1° de Mayo es la misma historia: el gobierno da un mísero aumento diciendo que “no hay más plata” o que “si se aumenta demasiado se provocaría una escalada inflacionaria”. Para sumar un conflicto más, hace unos días acaba de partir la segunda marcha en defensa del TIPNIS desde la ciudad de Trinidad con la posición que el gobierno respete la Ley Corta y de marcha atrás de la Ley 222, que plantea la consulta popular por el tema de la carretera. Pero vayamos paso por paso explicando estos puntos.

La lucha por salario y en contra de las 8 horas en el sector de salud

Como decíamos anteriormente, las luchas en Bolivia son como de “nunca acabar”. En parte porque no llegan hasta el final, y en parte, lógicamente, por la política reformista del gobierno del MAS. La cuestión es que el gobierno es el evidente culpable del sufrimiento que viene teniendo la población. La Central Obrera Boliviana vino haciendo paros escalonados en apoyo a los trabajadores de la salud y por aumento salarial. Después del paro de 48 horas, el gobierno tuvo una iniciativa de “solucionar el conflicto”… pero, como siempre, dando solo migajas para los trabajadores: “El salario mínimo nacional debe elevarse, y hemos planteado redondearlo a Bs 1.000, que significa un incremento de casi el 23%. Es una forma para buscar cierta igualdad entre la gente que gana poco y la que gana mucho; eso también afecta al TGN, pero hicimos el cálculo y se garantiza el beneficio a los trabajadores” dijo Evo Morales.
Al parecer, el presidente no tiene ni idea que lo significan esos miserables 1000 bolivianos: son salarios de hambre cuando un trabajador esta 12 hasta 15 horas delante de una maquina. Pero sigamos viendo qué dice el presidente, como se excusa y le dice a la gente que por ahora tiene que “comer poco y seguir trabajando”: “El Tesoro General de la Nación no tiene más capacidad de incrementar por encima del 8% y está garantizado; tal vez yo hubiera querido que sea un poco más, pero hubo problemas con el magisterio, los beneficios colaterales que se les garantizó no nos han permitido aumentar ni un porcentaje más”, recalcó Morales. Táctica favorita de Morales: excusarse de una cosa y echar culpas a otro sector para enfrentar a los trabajadores. Por suerte estas palabras desde hace tiempo no convencen a la gente; al contrario, causan más indignación.
Porque el 8 % a los trabajadores en general, y el 22,6 % de aumento para el salario mínimo, no terminan de convencer a nadie. Esto fue rechazado en el último ampliado de la COB, convocándose a 72 horas de paro para este miércoles 9, jueves 10 y viernes 11de mayo. Lo que el magisterio y fabriles están pidiendo, son 1500 bolivianos de salario mínimo para todos los trabajadores. Consigna que fue levantada allá por el 2005 y que el gobierno del MAS hacia demagogia diciendo que “lo lograría en el primer año de gestión”... Por supuesto, estos 1500 bolivianos están muy lejos de los 8300 que es lo que representa la canasta familiar: de acá se puede sacar la conclusión de qué nivel de compra tiene un trabajador. Y la canasta alimentaria básica es de 1752 bolivianos. O sea, el gobierno ni siquiera garantiza la alimentación de su propia población.
Además de todo esto, está el decreto que impuso el gobierno a los trabajadores de la salud de trabajar 8 horas; o sea, aumentar 2 horas su jornada laboral sin ningún beneficio: ¡gratis! Ante esto, el gobierno se niega a sumarlos a la Ley General del Trabajo (LGT) con la simple excusa que ese dinero “hoy no lo tiene el estado”. A un cálculo que realizó el propio presidente, serian unos 100 millones de dólares incorporar a los trabajadores de salud al LGT.
De acá su negativa para incorporarlos: eso si, les podemos aumentar su jornada laboral pero ningún beneficio al respecto. Por todo esto, los trabajadores están en pie de lucha hace más de un mes junto con los estudiantes universitarios que defienden las reivindicaciones siempre ganadas por las luchas. A todo esto, el estado ya mandó memorándum de despidos para aquellos trabajadores que mantienen la huelga.
Entonces, acá tenemos dos puntos trascendentales de la lucha de los trabajadores en estos días. Por un lado, el aumento salarial. Y por el otro, la pelea contra los ajustes que quiere dar el gobierno. En definitiva, podría resumirse en que el partido de gobierno quiere sacar más ganancias sin repartir ni un solo peso a la población. Esto es parte de los ajustes que están dando los gobiernos de la región ante una probable llegada de los elementos más duros de la crisis que traducidos en nuestro países serian la baja de las materias primas que se exportan tanto como los minerales (recordemos que la mayor cantidad de minerales Bolivia le exporta al Brasil, y para este país esperan poco crecimiento o nulo). Estas medidas de ajuste y “el que no hay plata”, es para que se la lleven los capitales o la burocracia del gobierno.

Un 1° de mayo con mísero aumento y “nacionalización” eléctrica para espantar fantasmas

Este 1° de Mayo no fue como los anteriores. El gobierno anteriormente ya tenía decretado el aumento salarial. Ese día solo se esperaba que empresa se nacionalizaría. Esta vuelta aconteció algo diferente. La movilización esta en acenso cuando en el medio se tenia una fecha de importancia. Igualmente, todavía falta maduración para que este día haya sido un día de contundente lucha; tradicionalmente es un día de conmemoración, no de enfrentamiento como se vio días anteriores.
La cuestión es que este 1° se dio en el medio de luchas salariales y por mejores condiciones de vida. Ante esto el gobierno usó la misma estrategia de siempre, de buscar alguna empresa que quiera dejar el país para ser pagada con buenas ganancias; entonces la fiesta estaría completa. Esta vez le tocó a la Red Eléctrica Internacional, SAU, filial de la Red Eléctrica Española, en la Empresa Transportadora de Electricidad SA. En la cual el gobierno hace su discurso de que “es pedido del pueblo nacionalizar”, pero en definitiva esto no termina de convencer a nadie: ya se ha “nacionalizado” más de una empresa, y las condiciones de vida no han cambiado ni un milímetro.
El Tesoro General de la Nación comprometió hasta el momento 244.660.000 dólares estadounidenses para pagar por las acciones de cuatro empresas transnacionales… Estas son las supuestas “nacionalizaciones” que tiene el gobierno: tiene la plata para pagar a los capitales internacionales por sus empresas que les dieron ganancias por tantos años y que hoy están sin ninguna inversión, pero no la tiene para salarios e inversiones. Estas son las acciones que tiene guardadas el gobierno para “casos especiales” como este. La cuestión que la población cada vez está menos esperanzada y más descontenta con las acciones del gobierno que terminan sacando toda importancia.
Lo que también trató de realizar es una maniobra que en otros países de la región tiene cierto efecto, que es sumar un feriado más al 1° de Mayo. Con esto da un fin de semana más largo. La cuestión es que en Bolivia la clase obrera no esta para salir de paseo ni turismo. Pero el gobierno intentó nuevamente una estrategia: con esto dio el decreto 1210 “regalándole” un día más de descanso a los trabajadores. Algunos funcionarios del MAS hablaron de que con esto “se potencia el turismo regional”. El problema es que ¿con qué plata? se preguntaban los trabajadores. Son “lujos” que la clase obrera nunca se dio en Bolivia.
La cuestión es que al gobierno se le están acabando los caminos. Los trabajadores ya tienen experiencia en que el gobierno miente y nunca cumple lo que promete. Igualmente, la COB siempre esta con un pie afuera y un pie adentro. En el caso especifico del tema de salud, si fuera por la dirección cobista, hubiesen cerrado el 8 %, Solo que no puede abandonar la movilización con la gente en las calles. Es por esto que la COB sigue poniendo días de paro. El miedo que la movilización sobrepase a las direcciones por izquierda está al orden del día. Es por esto que las cosas toman el rumbo que tienen solo bajo presión y hoy día avanza la lucha.

Construir la huelga general indefinida

Para terminar de doblarle el brazo al gobierno hay que organizar la huelga general indefinida. El gobierno llegó a una situación que los paros o las marchas esporádicas no le hacer retroceder: solo juega con los intereses de los trabajadores. Para que no pase esto, hay que ir por más. La COB llamó a un Encuentro para el día 15 de mayo en Oruro para evaluar el paro de 72 horas. Pero para ir a una acción mayor, hay que construirla desde las bases. Porque como viene ocurriendo, no están parando los sectores productivos del país. Solamente se paran los servicios. O sea, el capital por ahora no es perjudicado. Por esta razón es porque el gobierno dilata y dilata, y aprovecha para amedrentar a los propios trabajadores.
El paro tiene que ser de todos los sectores, pero especialmente del sector minero y fabril. Y ante esto las federaciones son responsables de no construir un paro contundente que cierre las fronteras y los caminos del país. Tanto la Federación de Mineros como las Federación de Fabriles tienen que encabezar la lucha porque los días de paros sean días que no se mueva ni una sola maquina o ni una sola piedra. Así es como se podrá darle a torcer el brazo a un gobierno que se niega a repartir las ganancias a los trabajadores dejándoselas a los capitales extranjeros.

Recuadro 1
El sistema de salud deficiente es sólo culpa del gobierno
El gobierno culpa a los médicos por el sistema de salud que impera en el país. Esto es al contrario. Es el gobierno el culpable de la poca asistencia médica en que se encuentra la población de Bolivia. Es por esta causa que quiere justificar el aumento de las horas de trabajo. Como si aumentando las horas de trabajo se podrían revertir males que vienen por décadas arrastrándose en la deficiencia alimentaria, las costumbres de higiene o a la propia falta de higiene en las calles. Todo esto da que los hospitales colapsen de pacientes.
Más de una vez hemos escuchado que los hospitales están abarrotados sin poder atender a los pacientes, que los médicos y enfermeras no dan abasto con las atenciones. Pero cuando estos entran en paro, es bien fácil de acusarlos que son los culpables de cuanta enfermedad exista o mal trato allá recibido. A esto apunta el gobierno cuando trata de ganar el sector más atrasado de la población para ponerlo en contra de los trabajadores. Esto solamente se puede resolver con una planificación de la salud poblacional cosa que el gobierno nunca tuvo en mente. Sumado a que faltan hospitales y personal para atender. Pero el gobierno al parecer tiene la salida más sencilla: hacer que los trabajadores trabajen más y curen más personas por día; así resolverán todos los problemas. Cosa más absurda, y explotadora, no puede haber.


Recuadro 2
IX marcha de la CIDOB en defensa del TIPNIS
Sumado a todos los conflictos que atraviesa el país, el gobierno pateó para adelante otro conflicto, el del TIPNIS. Con la cuestión de poner la nueva ley 222 que determina la consulta para ver si se quiere o no que la carretera atraviese el TIPNIS, la IX marcha se puso en movimiento para que se respete la ley corta que había resuelto que la carretera no pasaría por el parque nacional.
Esta marcha, como la anterior, salió desde la ciudad de Trinidad y ya al poco tiempo de andar tuvo los amagues de querer interrumpirla por gente afín al MAS. Es una clara demostración, una vez más, que el gobierno no quiere escuchar ni a los trabajadores ni a los indígenas. Solo tiene acciones para los capitalistas y los cocaleros. Estos dos frentes son los que mueven las acciones del partido de gobierno; el resto solamente le queda luchar por sus reivindicaciones.
Hoy más que nunca es imperante la unificación de las luchas. La unidad de los obreros con los pueblos indígenas de tierras bajas para luchar en una perspectiva común: el bien de la población y no de los intereses del capital. Solo en la lucha conjunta se podrán revertir las maniobras que tiene el gobierno. Tanto los trabajadores, estudiantes y indígenas tenemos que luchar en la unidad para terminar de doblegar al gobierno reformista del MAS.


Por Martín Camacho

lunes, 30 de abril de 2012

Volante de trabajo de la Coordinadora de Solidaridad de Sectores en Conflicto (CSC)










Bogotá, 21/04/2012
Volante de trabajo de la Coordinadora de
Solidaridad de Sectores en Conflicto (CSC)
Las diferentes expresiones, políticas, sociales y sindicales que participan a través de la CSC, al día de hoy, han decidido crear un marco mínimo de principios y de análisis de la realidad, que sean útiles para desarrollar sus actividades y, al mismo tiempo, sean base para impulsar a su interior una cada vez más precisa ubicación del entorno que afecta a los trabajadores y sectores populares en conflicto, todo esto con la perspectiva de ayudar a crear mejores condiciones a favor de los explotados en sus luchas diarias contra los patrones, gobiernos de turno y el imperialismo.
El mundo hoy
El mundo ha mostrado una dinamización de las luchas en los últimos años y Colombia en alguna medida es expresión de ello (Primavera Arabe; Indignados de España; Occupy Wall Street en EE.UU; huelgas generales en Grecia; luchas obreras en China; luchas estudiantiles en Chile y Colombia; para mostrar las más importantes). Estos hechos de la lucha de clases han mostrado una heterogeneidad con respecto a sus protagonistas, objetivos y alcances logrados, pero podríamos destacar algunas características que en diferentes niveles las atraviesan a todas:
• Son respuesta a la crisis sistémica del capitalismo ( no solo el neoliberal, sino en todas sus variantes).
• La crisis económica mundial a partir del 2007, y hasta nuestros días, es el hecho más importante de esta crisis sistémica del capitalismo, que a la vez incentiva y generaliza en mayor medida estas luchas.
• En ellas tiene gran protagonismo no solo la población en su conjunto, sino que cobra protagonismo la clase obrera tradicional, la juventud, la mujer y los nuevos ejércitos del proletariado que, aunque desorganizados, realizan sus primeras experiencias de lucha.
• Sus peticiones en el terreno económico son defensivas, ya que luchan contra los planes que aplican las burguesías, que deteriora en todos los terrenos el nivel de vida de las mayorías más pobres: empleo, salarios, vivienda, educación, salud y pensiones.
• En el terreno político, exigen profundizar en los derechos democráticos y de minorías, cuestionan o directamente derriban regímenes dictatoriales, así como exigen participación más directa de las mayorías en las grandes decisiones de sus respectivos países.
• La salida ante la crisis, con una propuesta clasista, obrera o socialista no está al orden del día aún, principalmente porque el problema subjetivo, de dirección, no está resuelto en la conciencia de las mayorías explotadas, y porque los sectores dirigentes que plantean una salida de este tipo, a lo máximo que llegan es a tener influencia dentro de la vanguardia.
Factores de la lucha de clases en Colombia
Para precisar toda esta nueva situación en Colombia desarrollaremos algunos elementos. Podríamos hablar que en las dos últimas décadas la clase obrera y los explotados han sufrido una arremetida de la patronal y los gobiernos (incluimos claro está el de Santos) contra todas sus conquistas históricas, con una respuesta, débil, desorganizada, y sectorizada, que no ha logrado frenar en su conjunto la política neoliberal de los poderosos. Excepción a esta regla ha sido la respuesta de los estudiantes de la MANE, que lograron frenar pero no derrotar, el plan de Santos contra la educación superior el año inmediatamente anterior.
Esta ofensiva ha debilitado a las organizaciones de los trabajadores y los sectores populares, llevándolas a desaparecer en muchos casos y, en otros, a ser cooptadas a las políticas de cada gobierno, haciéndolas inofensivas y, en el peor de los casos, defensoras de las políticas de los gobernantes.
Se han generalizado relaciones laborales de dos siglos atrás, salario a destajo, contratos a término fijo y tercerizados. En los hechos, pérdida de la jornada de 8 horas, las vacaciones, el recargo nocturno y el dominical. Se amplía la edad de pensión y se disminuye el monto mensual al beneficiario, se habla ahora del "primer empleo", el trabajo informal se acrecienta año tras año y el subempleo, desempleo y la miseria son lacras que el capitalismo en nuestro país, al igual que en el resto del mundo, sigue generalizando. Papel nefasto en este desarrollo han cumplido los dirigentes de las principales centrales de trabajadores, federaciones y más importantes sindicatos a nivel nacional.
Antiguos y nuevos contingentes de trabajadores
Existe un divorcio entre las pocas organizaciones sindicales que aún quedan y las necesidades de los nuevos contingentes que se incorporan a la vida laboral; los antiguos defienden sus pocos privilegios y ven con recelo que los nuevos espanten la “paz laboral” que mantienen con sus patronos; y los nuevos, asfixiados por la necesidad, luchan individualmente o cuando lo hacen colectivamente, carecen de la experiencia y las herramientas básicas para emprender esta importante tarea.
Las centrales obreras
Los grandes dirigentes de las centrales colocan el énfasis en el congreso burgués, conciliar, hacer lobby, y viajar a los eventos internacionales en lugar de colocar dinero, tiempo y sus capacidades en preparar y organizar estos nuevos contingentes de trabajadores para la defensa de la clase explotada como una sola.
El salario mínimo
El salario mínimo tiene particular importancia como elemento a tener en cuenta, ya que este es un despropósito por donde se le mire. Los negociadores por parte de los trabajadores (centrales obreras y pensionados), no representan ni un 5% de los trabajadores de este país; el poder adquisitivo del mismo no cubre los primeros quince días del mes para una familia promedio de 4 personas. Y es el gobierno de turno quien se lleva los mayores réditos, al mostrarse conciliador y comprensivo con los trabajadores, al hacer aumentos que al momento de efectivizar sus alcances, sino fueran por lo trágicos que son para los asalariados, serian risibles.
La guerrilla
La guerrilla en Colombia es un caso particular, ya que este tipo de organizaciones en otras partes del mundo (casi todas) claramente no existen más y nunca han sido necesarias para que los trabajadores se organicen y luchen (más bien lo contrario), y sí ha cumplido, como mínimo, un papel de confusión para los trabajadores que quieren luchar, ya que endosa una responsabilidad propia de los trabajadores y sectores populares, en manos de un sector completamente ajeno a las vivencias diaria de estos.
No por esto dejamos de reconocer que las causas del surgimiento del movimiento armado responden a profundas desigualdades e injusticias de la sociedad colombiana y tampoco dejamos de reconocer que en su seno hay muchos combatientes honestos y potencialmente recuperables para la lucha dentro de las organizaciones de los trabajadores y explotados que planteen una salida por el socialismo en Colombia.
La Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE)
Los estudiantes colombianos en el 2011 han dado un ejemplo de lucha en muchos aspectos.
Primero: por la masificación de la protesta y, a reglón seguido, utilizando el método asambleario y de movilizacion a nivel nacional, han logrado frenar el despropósito del gobierno de Santos de profundizar la privatización de la educación como lo exigen los organismos internacionales y los TLC’s.
Segundo: han ganado la simpatía de la mayoría de la población, en especial los trabajadores y sectores menos favorecidos que ven en la educación estatal un salvavidas para mejorar su situación en general.
Tercero: abre la posibilidad de organizar en torno a su movimiento (que este año discutirá con el gobierno el plan de la educación superior), o con la presión de este, uno de mayor envergadura y de aglutinamiento de otros sectores sociales para luchar mancomunadamente.
Cuarto: muestran los estudiantes a nivel nacional, la lucha que ocurre a nivel mundial, entre la mayoría que cada vez tienen menos y una minoría que cada día tienen más como dinámica del capitalismo a nivel mundial
Síntesis
Esta pequeña síntesis de los principales elementos del ámbito nacional nos deben servir a la CSC para establecer unas pautas para nuestra actuación, que sirvan para desarrollarlas con los trabajadores a los que acompañamos, con una perspectiva de solución a sus necesidades más sentidas, tanto las inmediatas como las estratégicas, y que vean la necesidad de fortalecer la CSC y otros organismos similares mediante su incorporación a ellos.
Pautas de acción y principios:
Proponemos:
1- Si bien es necesario utilizar las pocas herramientas jurídicas y legales que nos brinda el “Sistema social de derecho” colombiano, debemos ser concientes que es insuficiente y peligroso si no priorizamos la lucha directa contra los patrones y gobiernos de turno, mediante la movilización, piquetes, mítines, huelga y paro nacional. También dejamos claro que la concertación, conciliación y acuerdos a espaldas de las mayorías en las centrales, federaciones, sindicatos y organismos populares, afecta las luchas obreras y populares y sus propósitos.
2- Priorizar la solidaridad y atencion a los sectores nuevos y sin experiencia en la lucha (tercerizados, los nuevos contingentes de obreros y los informalizados).
3- Politizar la lucha con los principios de “La liberación de los trabajadores, será obra de los propios trabajadores” y “Proletarios de todos los países uníos”. Materializando estos postulados con: la independencia de clase, la lucha colectiva y organizada, implementar la democracia obrera y sindical, la politización, la solidaridad de clase, el internacionalismo proletario y la valida indignación de clase contra los sectores que nos explotan.
4- Por la organización sindical de los informales. Y el fortalecimiento de las organizaciones ya conformadas con la inclusión de los nuevos.
5- Por el acompañamiento de todo conflicto o lucha con todo tipo de solidaridad desde la económica hasta la política y moral.
6- Por un aumento del salario mínimo dos (2) veces el actual y que se incremente mes por mes, de acuerdo a la inflación causada.
7- Por un pliego único nacional de todos los sectores golpeados por la políticas neoliberales de los últimos años, (obreros, estudiantes, campesinos, informales, juventud, mujeres etc.) acompañado de un plan de encuentros movilización y presión mediante luchas coordinadas, hasta llegar al paro cívico nacional indefinido, por conquistar todos y cada uno de los requerimientos exigidos.
8- Por la lucha por una nueva dirección sindical y un sindicalismo de nuevo tipo que recoja el sentir de las mayoría y por tanto la necesidad de atender las nuevas olas de obreros y de respuesta a la juventud y las mujeres en sus necesidades sociales, políticas y económicas.
9- Por traer de nuevo a la palestra nacional y mundial la necesidad de la lucha por el socialismo, recogiendo los planteamientos de los grandes teóricos y estrategas de la causa obrera, empezando por Engels y Marx, además de abordar críticamente las enseñanzas que ha dejado el derrumbe del “socialismo real” en los países de la antigua cortina de hierro para sacar las conclusiones necesarias a fin de proyectar y llevar a buen puerto las revoluciones del presente siglo.
Conclusión
La coordinadora de Solidaridad de los Sectores en Conflicto inicia un nuevo período colocando sus modestas fuerzas en el propósito de difundir y llevar a cabo lo arriba expuesto, pautas, principios y análisis de la realidad nacional y mundial, para comenzar a cambiar el rumbo nefasto que hasta el día de hoy están llevando las luchas de los trabajadores y explotados del mundo. Por una sociedad que se erija sobre las columnas de las más importantes enseñanzas que a través del tiempo han ayudado a la clase obrera y sus aliados más cercanos a enfrentar a los patronos, el imperialismo y explotadores del mundo, que no son otras que la solidaridad, independencia política y organización independiente, que busquen fomentar la democracia obrera en los organismos de los trabajadores, su politización y la consecución de una sociedad más justa, por el socialismo en Colombia y el resto del mundo.

jueves, 26 de abril de 2012

La revolución boliviana de 1952



Cuando la clase obrera pareció tomar el cielo por asalto



El 9 de abril pasado se cumplieron 60 años de una de las revoluciones más grandes en Latinoamérica del siglo XX. La misma marcó un antes y un después no solamente en el país del altiplano, sino que tuvo un inmenso impacto en toda la región.

El mito de la “Revolución Nacional”

Ese 9 de abril será el primer día de enfrentamientos armados que durara dos días más; terminara con el aplastamiento de los regimientos militares que intentaran contener las masas obreras insurreccionadas en las calles contra la llamada “Rosca”, un grupo de familias oligárquicas que venían en los hechos gobernando Bolivia hacia más de 50 años. Esta revolución será acaudillada por la clase obrera, cosa que no fue la característica de las otras revoluciones que se dieron en la posguerra como las de China o Cuba (de base social campesina y de las clases medias), más allá que la revolución boliviana no alcanzó a triunfar realmente llevando al poder a la clase obrera.
De ahí también la importancia de que las lecciones de la revolución de 1952 no queden en la memoria colectiva del pueblo boliviano como una acción del nacionalismo pequeño burgués, el que se “adueñó” de tal hazaña bajo el nombre de “Revolución Nacional”, sino los mineros y los fabriles. Porque fue la clase obrera minera, a la que se incorporará más tarde el campesinado, rodeada por los sectores populares, los actores materiales de los hechos de aquella semana santa de abril, del 9 al 11 de 1952.
En este aspecto es importante desmentir que la revolución fue hecha y producida por el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Paz Estensoro; es de esta manera que se la recordó semanas atrás en Bolivia, más allá que el gobierno de Morales y Linera tengan poco interés en recordarla de cualquier manera que fuese, porque daría luz a la timidez de su gestión. En todo caso, desde hace 50 años que los ideólogos de la burguesía y el “nacionalismo” boliviano se empecinan en quitarle todo el contenido de clase a la propia revolución. El hecho real es que el MNR se “subió al caballo” de una revolución que le era ajena y que en principio no le convenía a sus intereses; en todo caso, todo su empeño estuvo en limitar sus consecuencias reconstruyendo el Estado burgués boliviano muy deteriorado por la acción de la clase obrera.

Un camino sin retorno

Para comprender un poco mejor la revolución del 52 tendríamos que remontarnos hasta la Guerra del Chaco donde se expresaron las grandes contradicciones del país, pero este objetivo excede un poco las posibilidades que tenemos aquí; en todo caso digamos solamente que las consecuencias de aquella guerra con Paraguay dieron lugar a una radicalización en el sentido nacionalista burgués de un sector del ejército, dando lugar a tres presidentes consecutivos de ese cuño, el último de ellos, Villarruel, destituido por una suerte de golpe cívico-militar gorila que llega al extremo de colgarlo en la plaza más importante del país, Plaza Murrillo.
Pero la caída de Villarruel en el 46 no hace más que exacerbar las cosas, las que comienzan a tomar un rumbo que no tenía marcha atrás. Su gobierno había dado algunas libertades democráticas. Es durante el mismo que se conforma el sindicato del proletariado minero, núcleo central de la clase obrera a lo largo de todo el siglo XX y a partir de entonces el organismo proletario con mayor peso, y que será puntal de los enfrentamientos en la revolución 6 años después.
La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) va ser creada en 1944 y dos años después se realiza el Congreso Extraordinario en el centro minero de Pulacayo, donde se votas las famosas tesis de ese mismo nombre. Los acontecimientos que vivía el país va a llevar a adelantar (y radicalizar) el Congreso en el cual se plasman las “Tesis de Pulacayo”, bajo directa inspiración del Programa de Transición y de la teoría de la Revolución Permanente de León Trotsky adaptadas a las circunstancias del país. Lamentablemente, ese increíble salto programático de lo más granado del proletariado del país, no va a lograr ser acompañado por la creación de un partido revolucionario con influencia de masas. Las presiones movimentistas fueron tremendas y el POR (Partido Obrero Revolucionario), que fue el directo inspirador de esas tesis, nunca logró madurar realmente como partido a la altura de las circunstancias y, para colmo, en el primer período de la revolución, cedió a las presiones del apoyo crítico al gobierno burgués de Paz Estensoro; esta realidad fue otro de los factores determinantes por los cuales la revolución fue arrebatada por el MNR a la clase obrera y hoy día se la denomine como “revolución nacional”.

Obreros mineros y fabriles en las calles, con fusiles y dinamita

A comienzos de los años 1950 el país se ve inmerso en un sinnúmero de conflictos sociales y políticos. Las condiciones de vida y de explotación que mantenía la “Rosca” hacían la vida casi imposible. Era preferible morir en la lucha que vivir muriendo en el trabajo de las minas. La Rosca oligárquica ligada íntegramente al imperialismo, se encargo de realizar, una y otra vez, mantazas en los poblados mineros. La represión tiene puntos álgidos y desemboca en “la guerra civil del 49”.
El año siguiente se inicia con una huelga general que termina en una fuerte represión de parte de las fuerzas armadas. También será el año que los obreros fabriles realizan su primer Congreso Nacional; todo estaba dado para que alguien encendiera un fósforo.
A principios del año 1952 se llama a elecciones. En aquel momento el presidente de turno era Mamerto Urriolagoitia. La cuestión es que en las elecciones, que ya eran nada democráticas (recordemos que sólo votaban los que sabían leer y escribir, o sea el 10 % de la población), termina ganando la formula presidencial Paz Estensoro-Siles Zuazo (el primero había sido ministro del gobierno de Villarroel, y se presenta como continuador de la tradición del nacionalismo burgués de los gobiernos posteriores a la Guerra del Chaco). El militar de turno se niega entonces a entregar el gobierno al MNR, y le cede el gobierno a una junta militar encabezada por el general Ballivián, el que decreta el Estado de sitio; es entonces dónde se desconoce tales elecciones. Muy pronto el país se incendia; es el principio del fin de la oligarquía minera.
En las primeras horas del día 9 de abril de 1952, se dan los primeros combates en la ciudad de La Paz. Los regimientos de Viacha, Corocoro, Guaqui, Achacachi, Oruro y Challapata estaban combatiendo en la cuidad contra unas milicias nacionalistas en parte mal organizadas, pero que imponían una resistencia que les era difícil de derrotar. En ese contacto con la realidad, la población había asaltado el arsenal militar de Plaza Antofagasta: “Los muertos y heridos caían a centenares sin poder ser recogidos ni auxiliados, tanto por su cantidad como por el ardor de la lucha. Asi se multiplicaron y prolongaron los combates durante todo el día y arreciando cada vez más.”[1] Mientras sucedía esto, la dirigencia del MNR quería una salida negociada con los militares que les contestaron que depongan las armas incondicionalmente mientras los bombardeos seguirán en la ciudad (recordemos que mientras estos hechos ocurrían, Paz Estensoro se encontraba en Buenos Aires y no en Bolivia).  
Pero lo que termina de definir la relación de fuerzas en la batalla, es la entrada del día siguiente de batallones de milicias obrera provenientes de los centros mineros cercanos a la ciudad de La Paz. Y también la derrota de los regimientos en la ciudad de Oruro por parte de los mineros armados con dinamita y fusiles; esto fue decisivo para que los regimientos de La Paz no sean abastecidos y con esto empiezan a rendirse al terminarse los suministros. Esto hace posible que la batalla haya sido en términos relativos corta: la contienda dura tres días. Lo que es primordial dejar en claro es que la revolución fue realizada por la clase obrera y el pueblo en armas. Y no como hoy se intenta decir que fue dirigida por “las clases medias y acomodadas” como dice Lupe Cajías en un suplemento de “Pagina 7” del día 9 de abril.

El papel del POR y el MNR

Hay varias causas por las cuales la revolución tiene tantas interpretaciones, desde los fervientes nacionalistas hasta los detractores encarnados en los viejos oligarcas. En el medio de todo esto se encuentra el POR, el que lamentablemente dejó pasar la oportunidad histórica de que la clase obrera condujera la revolución hacia una alternativa verdaderamente socialista.
La excusa que dio el POR en el primer momento, era que el partido no tenia la suficiente fortaleza para emprender la tarea histórica. El POR siguió los lineamientos de la dirección pablista de la IV Internacional de ese momento, la que se caracterizaba por capitular a cuanto aparatos estalinista o nacionalista burgués existía en el mundo en ese momento, dándole así un criminal apoyo crítico al gobierno burgués de Paz Estensoro en momentos dónde la COB recién fundada (17 de abril de 1952) emergía como organismo de doble poder y el ejército burgués se encontraba quebrado y las milicias obreras armadas.
A la cabeza de la COB se encontraba el histórico y gran burócrata nacionalista de los mineros, Juan Lechín, que revestía en el ala izquierda del MNR y que el POR creyó contar por un tiempo, equivocadamente, en sus filas. En un principio, el propio POR logró ser parte de la dirección de la COB, hasta ser desalojada poco tiempo después; Lechin se encargará de sacar de ella todo elemento revolucionario.
Es un hecho que en esos primeros momentos, la COB realmente se transformó en un organismo de doble poder. Incluso más: en un principio la propia COB va a “dirigir” el Estado; pero poco a poco, de la mano del MNR y con la ayuda de Lechin, ese poder empieza a diluirse. Parte de la culpa de esta evolución la tuvo el propio POR, debido a su orientación política completamente equivocada, amén de sus debilidades organizativas que lo hacía presa fácil del movimentismo ambiente: “Donde se expresaba la extrema debilidad del Partido era en su rudimentarismo organizativo[2]. El hecho es que el POR llegó a ser un partido visualizado nacionalmente por amplios sectores de masas; tenía varias figuras que habían sido senadores; y había sido parte fundamental de la proclamación de las Tesis de Pulacayo. 
Luego de esos primeros meses de doble poder, la revolución le fue arrebatada a la clase obrera. El partido que tenía las tareas para cumplir fue incapaz de dar la dirección correcta, alegando que su “desorganización” no daba para otra cosa que integrar el gobierno del MNR. Por supuesto que el MNR, ni lento ni perezoso, sí había formado cuadros y logró encausar la revolución hacia vías de la reconstrucción del Estado burgués haciendo concesiones que no afectaran los fundamentos del capitalismo boliviano. Es así como el propio Paz Estensoro termina decretando “el fin de la Revolución Nacional, apenas dos años después del 9 de abril de 1952, cuando decidió reabrir el Colegio militar del ejercito”[3].
Esto dio lugar al “reencausamiento” de la revolución, y a sacarle toda la impronta obrera que había tenido. Como dijo un periodista, la revolución sería un poco la “hija no deseada del MNR”. Pero su “vaciamiento social” no sería fácil: fueron décadas de luchas y más luchas para sacarle todo contenido obrero y de clase a la misma. Por eso hoy se termina trastocando y hay mil y una versiones de lo que fue la revolución.

El legado de la revolución hoy

Las transformaciones que la clase obrera pudo conquistar fueron el voto universal, la nacionalización de la minería, la reforma agraria que vino en el 53´ con los campesinos desbordando a las bases del MNR y la reforma educativa. De esto hoy queda poco y nada. Podemos decir que sólo esta en pie el voto universal como herramienta de la burguesía. Por supuesto que incluso estas medidas fueron muy mediadas. Por ejemplo, la propia nacionalización de las minas, fue encarada superficialmente: una parte de la producción siguió en manos extranjeras; sólo se nacionalizo la explotación más dura. Pasarían 20 años para que se trajera a Bolivia una fundición de metales. Y hasta hoy día, entrado el siglo XXI, muchos de los metales se exportan como materia prima, es decir, como se extraen de la tierra. En esto el actual gobierno del MAS no hizo absolutamente nada de nado, tanto en lo que tiene que ver con re-nacionalizar la minería privatizada, como para incentivar la producción o industrializar a partir de los minerales que se extraen. No son, en el fondo, más que continuadores de la misma tradición del MNR, del nacionalismo burgués.
Por otro lado, queda la “conciencia nacional”. Ante esto, muy demagógicamente afirma el actual Ministro de Gobierno, Carlos Romero, cuando rescata (y se adscribe) a uno de los más importantes teóricos de la “Revolución Nacional”, René Zabaleta Mercado: “En lo personal, yo me declaro ‘zabaletiano’ porque creo que la caracterización que hace del abigarramiento de la formación social boliviana es una condición social permanente y es un pilar alrededor del cual se han sustentado un conjunto de propuestas entre las que también está el proceso de cambio”; esto a modo de justificación de la manutención del capitalismo por parte del gobierno reformista del MAS.
Por su puesto que en ningún lado Zabaleta Mercado decía tal idiotez; en realidad, había llegado en sus conclusiones casi al extremo del nacionalismo burgués, afirmando repetidas veces que la única clase realmente moderna del país, era la clase obrera, y que, en todo caso, los únicos métodos que podían poner en pié el país, eran los “métodos socialistas”.
En todo caso, para sacar de contexto el rol de la clase obrera en 1952, la burocracia del gobierno del MAS hace el mismo papel del MNR: recortar a Zabaleta en pedacitos más convenientes.
Otro ejemplo de interpretaciones convenientemente deformadas lo podemos ver en Fabián Yaksic, diputado del centroizquierdista Movimiento Sin Miedo, que llama a rescatar críticamente la tradición del nacionalismo burgués, no la de la clase obrera y el socialismo: “hay entronques históricos con este marco ideológico [el del nacionalismo revolucionario] para tratar de recuperar las banderas de abril del 52. Sin duda, lo más importante que aún queda de él son el voto universal, aunque también dejó de herencia grandes frustraciones que terminaron por empobrecer al país. Sin embargo, hay que rescatar lo mejor de esa corriente, asumiéndola críticamente”.
Pero esas frustraciones se debieron a que la clase obrera no pudo tomar el poder; la sucesión de traspiés fueron responsabilidad del MNR, el que trabajó en contra del verdadero legado de esa revolución. Hoy día el MNR festeja como si la revolución haya sido de ellos haciendo una misa… y por otro lado el MAS desconoce todo contenido de clase que tuvo la revolución.

Recuperar el legado de la revolución de 1952, como revolución obrera potencialmente socialista

Visto todo lo anterior, hoy en día es importantísimo el rescatar el verdadero carácter de clase que tuvo la revolución del 52. Es fundamental dejar claro y reivindicar la lucha que realizaron los mineros y fabriles en esta contienda. Los mártires que dieron la vida por un cambio sustancial de las condiciones de vida: el poder de la clase obrera y el socialismo. Se debe dar batalla por este legado, no dejando que sea robado por cuanto burócrata y burgués se dan cita en Bolivia mintiendo sobre lo ocurrido.
Por eso, desde Socialismo o Barbarie Bolivia, queremos rendir nuestro homenaje a la revolución obrera que dio sus mejores personas en la batalla por construir una Bolivia socialista.

Martín Camacho, Socialismo o Barbarie Bolivia


[1] J. Valdivia Altamirano – “La revolución del 9 de Abril de 1952” (“La Nación”, La Paz, 9 de Abril de 1953)

[2] G. Lora. La revolución boliviana.

[3] Pagina 7, 9 de abril del 2012.